Mostrando entradas con la etiqueta Helados. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Helados. Mostrar todas las entradas

Qué es el azúcar invertido, usos y receta para hacerlo en casa



Verano... El sol, la playa, el calor, los helados!!!
Empieza la temporada heladera por excelencia y el azúcar invertido aparece en muchas de las fórmulas para hacer helados en casa.

¿Qué es el azúcar invertido?
No me quiero meter en definiciones de química de 3º, ni podría, la verdad... así que resumiendo para que nos entendamos, diré que el azúcar invertido es el resultado de la división de la sacarosa (azúcar común) en glucosa y fructosa. Esto se consigue por hidrólisis del azúcar común, que se puede obtener por tres métodos, pero me centro en el que vamos a reproducir en casa, por acción de un ácido a temperatura elevada.

¿Y para qué sirve?
Creo que el uso más interesante a nivel casero es para hacer helados porque evita la cristalización, con lo que conseguiremos helados más cremosos, más maleables, más blanditos, lo más parecido a los helados artesanos "de compra". (¿No se os hace la boca agua?)

También  se usa para hacer bombones, pues absorbe y estabiliza el agua o la humedad de la ganache del interior del bombón.

Más conocido es el uso en la bollería industrial, pues retiene la humedad, acelera la fermentación, aumenta el sabor dulce, da brillo y color a los bollos, y se conserva más tiempo.

Proporciones de uso

El azúcar invertido tiene un poder endulzante superior al azúcar común, un 30% más.
La miel es un azúcar invertido natural, por lo que se usa también en helados, aunque tiene un sabor característico que quizá no interese en nuestra fórmula.
  • En Helados: Sustituir un 25% del azúcar de la fórmula por azúcar invertido. Es decir que si lleva 100g de azúcar, pondremos 25g de azúcar invertido y 75g de azúcar común.
  • En masas fermentadas con levadura: Aproximadamente un 60% de la fórmula. Nos los debería decir la fórmula pues depende del tipo de harina.
  • En bizcochos: Aproximadamente un 20%
¿Cómo se hace?
¿Necesitamos un laboratorio bien equipado para hacer azúcar invertido?
No, ni mucho menos. Solo nos hace falta un cazo, una espátula de goma o madera, un termómetro (aunque no es imprescindible), agua mineral, azúcar común, ácido tartárico y bicarbonato (los sobres de gaseosa de toda la vida).

Si tienes Thermomix puedes dar saltos de alegría porque esto será coser y cantar. Si no tienes, tampoco hay que preocuparse demasiado, solo que tendrás que ir a la cocina de vez en cuando para dar vueltas a la preparación.

Yo aprendí esta receta en un curso de bombonería impartido por el jovencísimo aunque grandísimo Rafael Delgado, un curso en el que quedé fascinada por el arte de la bombonería. Rafa usó en todo momento azúcar invertida industrial pero nos dejó amablemente esta receta para poder hacerla en casa o en caso de urgencia para uso profesional, aunque hay que entender que en los restaurantes u obradores de pastelería se use un azúcar invertido industrial y no se pierda el tiempo en estas preparaciones.

Pero como a nosotros no nos importa invertir un poco de tiempo y hacer las cosas caseras caseras, os dejo la receta.

https://sites.google.com/site/muchomasquecupcakes/azucar-invertido

 Azúcar Invertido


 Ingredientes:

700 g de azúcar común
300 g de agua mineral
3 g de ácido tartárico
2 g de bicarbonato
El ácido tartárico se puede conseguir junto con el bicarbonato en los sobres de gasificante que se venden en supermercados para beber o hacer bollería. Hay multitud de marcas y los dos ingredientes vienen en sobres separados, cada uno de un color. Según la marca los sobres serán de un color, así que no os doy ninguna indicación, pero lo habitual es que en cada sobre diga lo que es cada cosa. No obstante, todos sabemos a que sabe el bicarbonato, ¿no? Pues si no lo indica, probaremos y lo que no es bicarbonato es ácido tartárico.

Elaboración con Thermomix:

Ponemos en el vaso el azúcar y agua mineral y programamos 5 minutos,80º, velocidad 2.
Añadimos los 3 g de ácido tartárico.
Programamos 20 minutos, 80º, velocidad 2.
Dejamos que baje la temperatura a 50º.
Añadimos el bicarbonato y programamos 10 minutos, sin temperatura, velocidad 2. Se producirá una efervescencia que poco a poco se irá reduciendo.
Dejamos enfriar y guardamos en un bote limpio.
Se puede conservar hasta 1 año sin necesidad de frío.

Elaboración sin Thermomix:

Poner en un cazo al fuego el agua junto con el azúcar, cuando esté a 80º, si no tenemos termómetro es cuando el agua empieza a hacer pequeñísimas burbujas pero no hierve.
Incorporamos el ácido tartárico.
Removemos con una espátula de silicona o madera y dejamos cocer durante 20 minutos a 80º. Si la temperatura sube lo retiramos un poco del fuego y vamos removiendo, lo volvemos a poner, siempre al fuego mínimo hasta que lleve 20 minutos removiendo de tanto en tanto.
Dejamos que baje la temperatura a 50º, si no tenemos termómetro es cuando está caliente pero se puede tocar.
Añadimos el bicarbonato y mezclamos. Se producirá una efervescencia que poco a poco se irá reduciendo. Dejamos enfriar y guardamos en un bote limpio.
Se puede conservar hasta 1 año sin necesidad de frío.



Espero que este verano hagáis mucho helado. No les tengáis ningún miedo porque conseguir el helado perfecto es prueba-error prueba-éxito y siempre estará rico aunque tenga cosas que mejorar.

Ayer mismo acabé un curso de helados, así que os iré contando cosas sobre el helado artesano en próximas entradas.

Y muy pronto una receta de helado con azúcar invertido. ¡Id preparándolo!

Podéis contarme en los comentarios cosas sobre vuestros helados caseros...

¿Hay alguno que se os resiste?

¿Cuál es vuestro favorito?


Gracias por tu visita, recuerda que puedes seguirme en ”pinterest” ”google” ”instagram” ”facebook” ”mail” para no perderte ninguna receta. También puedes compartir con los botones de abajo. Gracias otra vez.


¿Quieres ver algunas recetas de helado?

Helado de turrón

http://muchomasquecupcakes.blogspot.com.es/2013/07/sorbete-de-naranja-con-un-toque-de-vodka.html

http://muchomasquecupcakes.blogspot.com.es/2013/07/helado-de-tarta-de-queso.html



Helado de Arroz con Leche


Estoy de nuevo por aquí después de unas merecidas vacaciones, y vengo con fuerzas para empezar con la temporada veraniega, que quiere decir, platos más fresquitos, que suben las ensaladas y bajan las sopas y que nos hacemos helados de todos los sabores y colores...


Uno de los Helados que tenía pendiente del año pasado es este de Arroz con leche, que junto con el helado de romero es de mis favoritos. Os lo recomiendo si os encanta el arroz con leche pero lo encontráis un postre de invierno. ¡Riquísimo....!



Helado Cremoso de Arroz con Leche


Ingredientes

1 L de leche entera
125 g de arroz redondo
225 g de azúcar común
3 yemas de huevo (talla L)
150 ml de nata líquida
1 rama de canela en rama
la corteza de 1 limón
Un poco de canela molida para servir.

Elaboración
Preparar un arroz con leche poniendo la leche a calentar con el arroz y  125 g de azúcar, la rama de canela y la corteza de limón, llevar a ebullición y mantener con el fuego al mínimo hasta que el arroz absorba parte de la leche, removiendo a menudo (aproximadamente 35 minutos). Cuando tengamos un arroz cremoso y ligado retiraremos del fuego y dejaremos enfriar, entonces absorberá casi toda la leche restante.

Cuando el arroz esté a temperatura ambiente empezamos a montar las yemas con los 100 g de azúcar restante al baño maría hasta que doblen su volumen y espesen. Dejamos enfriar.

Retiramos la rama de canela y la corteza de limón del arroz con leche y lo trituramos con 150 g de nata líquida fría. Añadimos las yemas montadas y mezclamos suavemente.

Enfriamos en el frigorífico hasta que esté muy frío antes de pasar a la sorbetera.

Servimos espolvoreado de canela.



Si no tienes sorbetera visita esta entrada,
Helado de tarta de queso con frutos del bosque.
En ella tienes todas las instrucciones para conseguir un helado cremoso sin heladera.

El helado de hoy cumple todas las condiciones para que os quede cremoso incluso sin sorbetera, tiene nata, yemas montadas y un ingrediente cremoso.

Es un helado muy rico con todo el sabor del arroz con leche pero con la textura de un helado cremoso, creo que te gustará.

Y si te encantan los helados como a mí, no te pierdas los que he publicado hasta ahora

http://muchomasquecupcakes.blogspot.com.es/search/label/Helados
Pincha aquí


La semana que viene una receta salada, ¡qué ya toca!

Y  mientras tanto estoy en facebook para cualquier cosa

https://www.facebook.com/pages/Muchomasquecupcakes/390376834365081


¡Qué tengas una estupenda semana!


Sandwich Ritz con Helado de natillas bañadas en chocolate

¿Os gustan las Ritz?  A mí me chiflan.


Me gustan a palo seco o con un trocito de queso o con un un poquito de Lemon Curd.
Pero últimamente me ha dado por comerlas con helado.
Una buena cucharada de helado encima de una Ritz y un pelín de sirope de chocolate ¡Mmmmm!
Después de hacer algunas pruebas y unos cuantos paquetes de Ritz después, he dado con los bocaditos perfectos para después de comer o para después de la siesta. Sí, he hecho un mini estudio sociológico que revela que casi todo el mundo se despierta de la siesta con un irrefrenable deseo de comer chocolate.
Tienen el tamaño perfecto para quitarte el antojo sin sentirte culpable y el saladito de la galleta con el helado y el chocolate, hacen un contraste perfecto.


Necesitamos:
Una caja de Ritz (Tranquil@s que sobrarán )
Helado de natillas o vainilla (o de cualquiera que tengáis) Puede ser comprado o casero
150 gr de chocolate de cobertura
1 cucharada sopera de aceite de girasol
Un corcho
Palillos

Procedemos:
Yo hice éste helado pero sin la galleta María. Lo vi en el blog de Mara y me gustó para mis Ritz. Hice 1/2 litro de helado, lo metí en la sorbetera y luego lo extendí en un molde grande y al congelador.
Si compráis el helado, lo dejáis fuera del congelador para que ablande y lo extendéis en un molde de manera que os quede un grosor de centímetro y medio aproximadamente y lo metemos al congelador para que coja más cuerpo antes de cortarlo.
Cuando esté congelado, lo cortamos con un cortador del mismo tamaño que la galleta.


Esta idea la tome prestada de algún sitio, pero soy incapaz de acordarme de dónde, Pinterest, un blog... no sé... Si alguien es el autor@ de esta fantástica idea lo puede compartir en los comentarios. Antes había probado varios métodos para que me quedara un corte perfecto pero no me convencía ninguno.

Montamos el sandwich con dos galletas y un círculo de helado y la pinchamos un palillo como si fuese una piruleta, es para después bañarlos en chocolate. Metemos rápidamente en el congelador.
Fundimos en el microondas el chocolate con cuidado de que no se queme, en un vaso que nos quepa la galleta, pero no mucho más grande porque queremos que tenga profundidad para bañar bien todas nuestra galletas. 
Una vez tengamos el chocolate líquido añadimos una cucharada sopera de aceite de girasol o manteca de cacao, para que tenga una consistencia bien líquida. Mezclamos bien.
Preparamos un corcho donde pondremos los sandwiches a escurrir.


Sacamos los sandwiches del congelador y bañamos hasta la mitad, dejando que escurra el chocolate antes de pincharlas en el corcho. Tenéis que controlar que la altura total os quepa en el congelador.
Vamos haciendo por tandas de cuatro o cinco y metemos al congelador 5 o 10 minutos hasta que el chocolate esté sólido. Retiraremos el palillo y guardamos en un tupper.
Me salieron unos 20 mini sandwiches, dependerá del tamaño del molde donde extendemos el helado y los círculos de helado que saquemos.
Espero que se haya entendido bien la explicación, es más largo de explicar que de hacer y quedan unos bocaditos riquísimos.


¿Y vosotros como os quitáis el antojo de algo dulce? ¿Alguna idea?
A mí se me ocurre alguna que otra... una trufa, un minicupcake de oreo, una galleta de lacasitos...

Besos y hasta la próxima entrada.

Helado de Yogurt con Fruta de la Pasión

Sabor. Composición. Imagen. Fotografía. Tu receta del verano.

¿Qué dice esta?
No, no me he vuelto loca. Lo que quiero decir es que con este helado, que es mi receta del verano, voy a participar en el concurso de Mara En Gredos " Sabor. Composición. Imagen. Fotografía. Tu receta del verano".


Hoy voy a confesar algunas cosas, alguna puede que sorprenda a propios y a extraños.
Lo reconozco, me encanta el chocolate y las cookies al más puro estilo americano, me encanta el helado de turrón y los cupcakes con frosting de queso mascarpone, la tarta de zanahoria y una red velvet...
Pero sobre todas las cosas dulces de este planeta, lo que más me gusta tomar en verano es....

Un sencillo helado de yogurt.


Desde que aterrizó la moda, hace un par de años en Valencia, de las miniheladerías en las que solo sirven helado de yogurt  con decenas y decenas de topins para elegir, me he vuelto adicta a ellos.
Mucho más, si lo puedo hacer en casa de la forma más sencilla y rápida y con ingredientes que siempre hay en mi nevera.
Tenéis que perdonar que haya sido tan egoísta como para no haber dado todavía la receta. Pero claro, una receta sin fotos, no es una receta.


Y aquí viene la segunda confesión y donde Mara entra en juego.
Desde que Mara propuso su concurso, quiere regalar dos libros sobre la composición en la fotografía y la fotografía de alimentos, me entró un enorme complejo de inferioridad, ¿el complejo de inferioridad puede ser enorme? Parecen términos incompatibles...
Pues eso, que me dije: ¿Cómo voy a participar en un concurso donde nos pide nuestra mejor receta del verano con nuestra mejor fotografía?, pero Susana, que tu haces las fotos con una cámara compacta, la mayoría de las veces sin tiempo para un poco de estilismo, ni composición, ni nada... Y tu receta del verano es un helado de yogurt (me hecho las manos a la cabeza). ¿No puedes hacer una gelatina de salmón o una mousse de pimiento del piquillo?
¡Qué no! (me digo a mi misma), ¡Qué mi receta del verano es el helado de yogurt!
Pero mira que Mara hace las mejores fotos de la blogosfera... (me digo), ¿qué va a pensar?
Pasan los días y las semanas y yo sigo dándole vueltas, hasta que por fin, un día lluvioso y frío de pleno verano, me decido.
Voy a escribir la entrada del helado de Yogurt, pero con Fruta de la Pasión, que queda más chic, le voy a hacer unas fotos al estilo Mara (que Mara me perdone, pero he leído por ahí que la mejor forma de aprender es ir copiando inspirándote en otros artistas que te gusten), y se la presento a Mara a ver si le gusta, y oye, si no le gusta, que me diga dónde tengo que mejorar, jeje ;-D


He dicho "al estilo Mara", no "igual que las de Mara..."

Así que, aquí tenéis la receta del helado de yogurt con Fruta de la Pasión (Maracuyá)

Ingredientes.
2 Yogurts griegos naturales sin azúcar
2 Yogurts naturales sin azúcar 3,5 % MG
1 medida de vaso de yogurt de azúcar común
100 ml de pulpa de maracuyá sin pepitas


La pulpa de maracuyá la compro, quiero decir que no la saco del fruto directamente.
En hostelería se usa este tipo de concentrados para asegurarnos un sabor estándar, pues ya sabemos lo que pasa con la fruta, que a veces te la traen verde, otras demasiado madura, otras española, otras chilena y al final es un desastre.
Una marca perfecta es Boiron, muy utilizada por profesionales, pero para casa tiene un formato demasiado grande. Yo he encontrado en el super del Corte Inglés unas bolsitas de 100 ml de pulpa congelada, que me resulta más práctico para usar en casa. En Carrefour, en la sección de productos latinos también tienen unas bolsitas de 250 ml (no es congelado) que también están muy bien.
El del Corte Inglés (vacio, claro)

Elaboración.
Batir todos los ingredientes hasta que el azúcar se haya disuelto, meter 30 minutos en el congelador para que esté muy frío antes de meter en la sorbetera.
Ponemos en la sorbetera hasta que esté listo. (aproximadamente 30 minutos)

Con estas cantidades os salen entre 4 y 6 helados (o 2 eso depende de lo que sea para vosotros una ración).

No he probado como queda sin sorbetera, pero me imagino que bastante bien, pero más duro. Si queréis, tenéis la forma de hacer helado sin heladera aquí.

El secreto para degustar este helado es que no esté supercongelado. Hay que sacarlo del congelador, entre 10 y 20 minutos antes de tomarlo. A mi me gusta tomarlo recién hecho, entonces tiene la textura perfecta.
Podéis poner algún toping, como un sirope de fruta, algún fruto seco, trocitos de fruta deshidratada, un poco de mermelada, barquillos...
Si queréis el helado de yogurt natural, se hace igual pero sin la pulpa de fruta y un cucharada menos de azúcar. O podéis cambiar por otra fruta o añadir al final de la elaboración un poco de sirope o mermelada y dejar que dé dos vueltas la sorbetera y pararla.
También se puede hacer con yogurt griego con trozos de fruta. Tened en cuenta que si el yogurt es azucarado no habrá que poner casi azúcar.
Ya veis que da mucho juego y recordad que el secreto para tomar un helado cremoso es sacarlo del congelador con antelación o tomarlo recién hecho.


Me ha quedado una entrada un poco larga, pero ya que el helado se hace en cinco minutos...
No dejéis de visitar el blog de Mara, vais a ver que no exagero nada al decir que sus fotos son increíbles, que tienen color y fuerza y que no son Still Life del que vemos en todos sitios.
Que hago fotos regulares pero de criticar... entiendo que no veas!
Y no os perdáis sus tablones de Pinterest, son muy completos. Bueno y el mío tampoco os lo perdáis, podéis verlo clickando aquí.
Y si queréis participar en su sorteo... rapidito, que tenéis hasta el día 5.

Un beso para todos, especialmente para mis nuevos seguidores, ¡me hacéis sentir como una reina!


Helado de turrón

El helado de turrón es el clásico entre los clásicos, si olvidamos el de vainilla o chocolate es el que más veces he tomado. Además es el helado favorito de los catadores a los que no les gusta probar helados raros, que dicen ellos. Con un helado de turrón seguro que aciertas, gusta a niños y a mayores a partes iguales y encima si lo haces en casa, puedes aprovechar para reciclar esas tabletas que se quedaron en Navidad.
Lo ideal creo que es hacerlo con turrón del blando o de Jijona, pero de ese nunca sobra en mi casa. Este año ha sobrado bastante del duro y polvorones. Así que me he tirado a la piscina y lo he hecho con turrón del duro y ha sido un exitazo. Mi marido (que es de los que no gustan de helados experimentales), se lo ha comido en un visto y no visto. Gracias que me dejó hacer antes unas fotos.


Como siempre os digo, aunque yo suelo hacer los helados con heladera, se pueden hacer sin ella con resultados muy buenos.

Para hacer este helado necesitamos:

300 gr de turrón duro o blando
120 ml de leche
500 ml de nata culinaria espesa (15% MG)
50 gr de glucosa (podemos sustituir por 50 gr de azúcar)

Partir el turrón en trozos con la manos y poner en un cazo con la leche y la glucosa o azúcar. Lo calentamos sin que llegue a hervir o ponemos al baño maría, para que se deshaga el turrón. Mezclamos hasta que esté todo integrado y cuando tengamos una pasta, trituramos con un turmix.
Si lo preparáis con Thermomix
1º. Pulverizamos el turrón.
2º. Añadimos la leche.
3º. Ponemos a 100º durante 10 minutos, velocidad 3
Una vez tengamos la masa de turrón con el método elegido, añadimos la nata, no importa que tenga trocitos de almendra, mejor, lo dejamos enfriar y pasamos a la nevera para que esté bien frío antes de meter en la sorbetera o lo metemos al congelador si lo hacemos sin ella. Sacamos cada media hora para batir hasta que esté congelado.  Pincha aquí para ver la explicación más detallada del proceso.



Es aconsejable sacar el helado 10 minutos antes de degustar, a temperatura ambiente. El helado casero siempre es más duro que el de compra, aunque no es una mala señal, eso quiere decir que no lleva grasas hidrogenadas.
Ya sabéis, ¡a hacer mucho helado casero! No tener heladera no es excusa, aunque tampoco veo excusas para no tener una. Es de los "trastos de cocina", que más satisfecha estoy de haber comprado.
Si queréis echar un vistazo al resto de helados que he preparado últimamente, los podréis encontrar fácilmente en el Recetario dulce.

Pues nada, ya se me han acabado las vacaciones, y además trabajo el fin de semana... pero vosotros, que lo paséis fenomenal, los que empiezan la vacaciones y los que solo disfrutáis del finde.


Sorbete de naranja con un toque de vodka


Me encantan los helados.
Me gustan cremosos y también los sorbetes, me entusiasman los granizados, y los helados de yogurt con toppings de fruta y cereales.
Me apasionan en verano y en invierno.
Y sí, me gusta tomarlos después de cenar, sentada en una hamaca en la terraza, con la ligerísima brisa que corre el mes de julio. Pero lo que más me gusta es prepararlos a mi gusto con lo que tengo por casa o con la inspiración que he encontrado en el mercado o en Pinterest (tenéis que daros una vuelta por esa gran ventana a la creatividad).

El sorbete de hoy, de naranja con un toque de vodka, apareció en mi sorbetera por casualidad.
Mi hijo es un fanático de los zumos de naranja naturales y aunque no estemos en temporada, siempre hay naranjas en casa. Al irse a pasar unos días de vacaciones con los abuelos, sus naranjitas se quedaron huérfanas en el frutero. A mí también me gusta el zumo de naranja, pero sinceramente, en las noches cálidas de Valencia, prefiero un sorbete.

Sorbete de naranja con un toque de vodka

Ingredientes
400 ml  de zumo de naranja
200 ml de agua mineral
La ralladura fina de 2 naranjas (sin la parte blanca)
1 c/s de miel
40 ml de vodka
100 gr de azúcar normal
1 anís estrellado

Ponemos el azúcar y la miel con el anís estrellado y la ralladura de naranja, en un cazo al fuego y dejamos reducir a la mitad.
Retirar el anís estrellado y dejar enfriar un poco.
Incorporar el zumo y el vodka.
Dejar enfriar y poner en la nevera, antes de pasar a la sorbetera.
Si lo preparáis sin sorbetera, lo metemos al congelador y sacamos cada 30 minutos más o menos, para batirlo, hasta que esté congelado. Lógicamente, este helado no queda cremoso pues no lleva nata, ni grasas, pero su consistencia no es de hielo pues gracias al jarabe queda una textura más parecida a la nieve.
¡Animaos a prepararlo con cualquier zumo o pulpa de fruta, melocotón, frutos rojos, limón, sandía... las posibilidades son infinitas...!



¡Qué tengáis un perfecto fin de semana!
Nos vemos la semana que viene con más propuestas frescas.


Helado de tarta de queso

 

¡Qué bien suenan estas cosas en inglés! ¿Verdad?

Hoy no me voy a enrollar mucho porque quiero explicar como hacer el helado con heladera y sin ella, así que la receta será un poco más larga de lo normal.

Ingredientes
200 gr de nata para montar (35% MG)
200 gr de queso de untar (tipo Philadelphia)
2 yogures griegos de fresa con trozos
15 fresas deshidratadas (pueden ser congeladas o naturales)
150 gr de azúcar común
125 ml de leche entera
100 gr de mermelada de frutos del bosque
6 galletas tipo Digestive

Picar la galleta en trocitos, sin llegar a triturarlas y reservar.
Disolver el azúcar en la leche y añadir las fresas para que se hidraten. Reservar en la nevera.
Batir la nata hasta que esté semimontada y mezclar con el queso de untar y los yogures griegos.
Triturar las fresas con la leche y el azúcar y mezclar con el queso, la nata y los yogures.
Meter la mezcla bien tapada en la nevera.


Preparación en moldes para helados, sin heladera

Poner en el fondo del molde un poco de mermelada y rellenar el resto con la mezcla que teníamos en la nevera hasta el borde, dejando un centímetro libre para rellenar con la galleta troceada. Poner el palito y meter en el congelador hasta que estén completamente helados.





Si no vamos a hacer polos, meteremos la mezcla en un recipiente con tapa en el congelador y lo sacaremos cada media hora para batirlo por lo menos durante 3 horas. Cuando ya veamos que está casi todo congelado, pondremos unas cuantas cucharadas de mermelada de fresa y otras de galleta troceada, mezclamos y dejamos que termine que congelar.


Como hacer helado sin heladera

Para hacer helados sin heladera es imprescindible meter la mezcla que vayamos a congelar, primero en la nevera, para que esté bien fría. Batimos antes de meter en el congelador en un recipiente con tapa, el helado coge mucho los olores que puedan haber en el congelador. 
Cuando pase 1/2 hora más o menos, sacamos la mezcla y la batimos.
Volvemos a meter en el congelador.
1/2 hora después, sacamos y volvemos a batir.
Repetiremos este proceso hasta que esté casi helado y veamos que ya no podemos batir. 
Tapamos y metemos en el congelador hasta que esté congelado del todo. Esto se hace para que el helado sea cremoso y no mastiquemos cristales de hielo. Hasta aquí nos quedará un helado rico, ligeramente cremoso, pero se puede hacer más.
Dos cosas que ayudarán aún más a que el helado quede cremoso, a pesar de no hacerlo en heladera, será el porcentaje de grasa, cuanto más elevado, más cremoso, se puede aumentar el porcentaje de MG, con nata o yemas batidas y cuajadas como una crema inglesa (en este caso al helado se le llama parfait). También ayuda un poquito de alcohol, si no lo van a tomar niños, podemos elegir un licor que combine con nuestro helado, en este caso puede ser un kirsch o un licor de cassis.

Preparación con heladera.

Metemos la mezcla bien fría en la heladera y pondremos a mantecar el tiempo que nos indica el fabricante, 2 minutos antes, pondremos una cucharadas de mermelada y otras de galleta troceada, dejamos que de unas cuantas vueltas para que se integre y sacamos nuestro helado para servir como más nos guste. Se puede acompañar con unas migas de galleta y un poco de mermelada de frutos del bosque o un sirope de fresa.


La principal ventaja que le encuentro a los helados caseros, es que los puedes hacer de lo que se te ocurra, aprovechar frutitas maduras que tengas en casa, algún sabor que se te antoje, infusionando especias... además de saber lo que comes sin grasas hidrogenadas o conservantes raros.
¿Has hecho helado en casa?, ¿Te resultan helados cremosos?, ¿Te parece fácil...?

La semana que viene empiezo a reciclar los dulces navideños que me quedaron... no cuento más, así que no os lo perdáis.

Sorbete de frutas tricolor (fresa, melocotón y coco)

El verano está ahí, a la vuelta de esquina, aunque a mediados de mayo, hayamos sacado la chaqueta, nuevamente, del armario...
Se empieza a notar un cambio en nuestra forma de alimentarnos, no solo por la recurrente "operación bikini"... A todos nos apetecen cosas más fresquitas, menos calóricas, alimentos que nos den energía sin dejarnos abotargados, porque ya no vamos a meternos en el sofá, debajo de la manta... Vamos a salir a la calle, a pasear por la playa, a tomar un helado con los amigos, con los niños al parque, a hacer deporte al aire libre, de compras, o simplemente, recibir a la primavera con sus alegres colores.
¡Vamoooos! Estoy inspirada, jajaja ;-)


Supongo que me encanta esta época del año, por la temperatura tan buena que hace. De aquí a un mes, en Valencia, es insoportable el calor y la humedad, pero ahora se está de lujo.
Todo este prólogo, es para excusarme por estar haciendo helados como una loca.
Hoy os traigo, un sorbete, que son tres; fresa, melocotón y coco, los tres de frutas y cada uno diferente. Los ponemos juntos para disfrutar de tres sabores y texturas distintas en un mismo helado.



Primero los ingredientes y después hablamos del montaje.

Sorbete de fresa con queso quark

250 gr de fresas maduras
250 gr de queso quark
Azúcar al gusto (unos 150 gr)

Triturar todos los ingredientes, comprobad que está a vuestro gusto de dulzor y rectificad si es necesario. Reservar en la nevera.
Si os molestan las semillas de las fresas, pasad la mezcla por el chino antes de guardar en la nevera.

Sorbete cremoso de melocotón

5 mitades de melocotón  en almíbar
50 ml de nata para montar.
50 ml de jarabe de glucosa

Triturar todos los ingredientes y reservar en la nevera.

Sorbete de coco

250 ml de leche de coco ( de postre)
150 ml de azúcar
100 ml de zumo de piña
60 ml de ron blanco

Reducir el ron junto con el azúcar, en cazo, durante unos minutos para que evapore el alcohol, mezclar bien y dejar enfriar.
Mezclar la leche de coco con el zumo de piña y el ron con azúcar, mezclar y reservar en la nevera.

Montaje del helado
He montado el helado en capas, en unos vasitos desechables para hacer los polos tricolores. Aunque también he montado uno en copa, que sería una presentación más sofisticada si fuésemos a dar el helado como postre refrescante después de una cena. Elegid la que más os guste.
Con estas cantidades, según la copa utilizada, salen unas 4 copas. Si necesitáis más, solo hay que aumentar las cantidades proporcionalmente.
Politos salen unas 8 unidades en vasos desechables medianos.




Si lo hacéis en heladera, montad primero una de las mezclas, hasta que esté un poco espeso e ir llenando los vasitos un tercio, pinchad un palito de helado o algo que nos sirva para coger el polo, y meted en el congelador. Si los hacéis sin heladera, llenáis los vasitos y dejad que se congele un poco hasta que podamos pincharle un palito y se quede en el sitio.
Llenad con la segunda mezcla hasta dos tercios. Cuando está congelada, llenamos el vasito hasta arriba, con la tercera mezcla y dejamos que se congele todo bien.

Ya tenemos los helados. Lo pasamos del congelador a la nevera, 20 minutos antes de tomarlo.
Cualquiera de ellos es ideal para tomar solo, como sorbete, ligeramente helado... creo que es la mejor forma de degustarlos.
A por ellos que son fáciles, sanos y fresquísimos. Ya me contaréis...
Besos a tod@s.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...