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Helado de Arroz con Leche


Estoy de nuevo por aquí después de unas merecidas vacaciones, y vengo con fuerzas para empezar con la temporada veraniega, que quiere decir, platos más fresquitos, que suben las ensaladas y bajan las sopas y que nos hacemos helados de todos los sabores y colores...


Uno de los Helados que tenía pendiente del año pasado es este de Arroz con leche, que junto con el helado de romero es de mis favoritos. Os lo recomiendo si os encanta el arroz con leche pero lo encontráis un postre de invierno. ¡Riquísimo....!



Helado Cremoso de Arroz con Leche


Ingredientes

1 L de leche entera
125 g de arroz redondo
225 g de azúcar común
3 yemas de huevo (talla L)
150 ml de nata líquida
1 rama de canela en rama
la corteza de 1 limón
Un poco de canela molida para servir.

Elaboración
Preparar un arroz con leche poniendo la leche a calentar con el arroz y  125 g de azúcar, la rama de canela y la corteza de limón, llevar a ebullición y mantener con el fuego al mínimo hasta que el arroz absorba parte de la leche, removiendo a menudo (aproximadamente 35 minutos). Cuando tengamos un arroz cremoso y ligado retiraremos del fuego y dejaremos enfriar, entonces absorberá casi toda la leche restante.

Cuando el arroz esté a temperatura ambiente empezamos a montar las yemas con los 100 g de azúcar restante al baño maría hasta que doblen su volumen y espesen. Dejamos enfriar.

Retiramos la rama de canela y la corteza de limón del arroz con leche y lo trituramos con 150 g de nata líquida fría. Añadimos las yemas montadas y mezclamos suavemente.

Enfriamos en el frigorífico hasta que esté muy frío antes de pasar a la sorbetera.

Servimos espolvoreado de canela.



Si no tienes sorbetera visita esta entrada,
Helado de tarta de queso con frutos del bosque.
En ella tienes todas las instrucciones para conseguir un helado cremoso sin heladera.

El helado de hoy cumple todas las condiciones para que os quede cremoso incluso sin sorbetera, tiene nata, yemas montadas y un ingrediente cremoso.

Es un helado muy rico con todo el sabor del arroz con leche pero con la textura de un helado cremoso, creo que te gustará.

Y si te encantan los helados como a mí, no te pierdas los que he publicado hasta ahora

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La semana que viene una receta salada, ¡qué ya toca!

Y  mientras tanto estoy en facebook para cualquier cosa

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¡Qué tengas una estupenda semana!


Paella de verduras

Último viernes de mes, mi cita obligada con "Arroces Made in Valencia by Muchomasquecupcakes" os trae una paella, esta vez la paella de verduras.


Valencia es tierra de huerta. Ya los romanos la explotaron previamente pero fueron los árabes en el siglo X, los que cultivaron las tierras valencianas, creando una infraestructura hidráulica de acequias que distribuía por todo el paisaje agrícola valenciano hortalizas, frutales y arrozales.

De aquella abundancia hortícola proviene esta variedad de paella que gusta a casi todo valenciano y poco o nada tiene que ver con cualquier otro tipo de arroz con verduras.

Es esta una paella en toda regla, que sin la intervención de ninguna proteína de origen animal consigue ser un arroz de fiesta mayor.

El secreto no es otro que utilizar productos frescos de temporada de la mejor calidad. La primavera es un momento perfecto para hacer este arroz pues podemos encontrar excelentes verduras.



Ingredientes (para 4 personas)

Unas ramitas de coliflor
2 alcachofas
1/2 manojo de ajos tiernos
1/2 manojo de espárragos
1 pimiento rojo
4 o 5 judías verdes
150 gr de garrofó (Judía ancha y plana)
3 dientes de ajos.
1 tomate grande maduro
800 ml de caldo de verduras
400 gr de arroz
Aceite de oliva virgen Extra
Una cucharada de pimentón
Sal

Elaboración.

Poner aceite en una paella de forma de cubra el centro de esta. Aproximadamente será una tacita de café.

Si el garrofó es seco, lo ponemos a cocer en una olla aparte. Si es congelado nos ahorramos este paso.

Ponemos el caldo a calentar en una olla.

Preparamos las verduras, lavadas y cortadas de esta forma; El pimiento a tiras. Los espárragos y los ajos tiernos en trozos de 3 o 4 cm. Los dientes de ajo picados. El tomate rallado. Las judías verdes sin las puntas y en trozos de 6 o 7 cm. La coliflor en ramitas pequeñas y las alcachofas sin las hojas exteriores y en cuartos o sextos según el tamaño.

Comenzamos a freír verduras. Primero los ajos, cuando estén dorados los retiramos. Después los ajos tiernos con el pimiento cortado en tiras, la coliflor y los espárragos. Doramos y retiramos.

En el mismo aceite, se puede añadir si hace falta, se sofríe una cucharada de pimentón y unos hilos de azafrán. Añadir el tomate rallado y hacer el sofrito. Incorporar el garrofón escurrido y las judías verdes. Añadir el arroz y sofreír todo.

Incorporamos el caldo hirviendo sobre el arroz y dejamos cocer 5 minutos a fuego fuerte. Ponemos a punto de sal, reducimos el fuego e incorporamos las verduras que teníamos reservadas, repartiéndolas sobre la paella.

Seguimos con la cocción unos 12 o 13 minutos.




Este arroz se puede preparar con otras verduras según la estación del año y los gustos de cada uno.
Si quieres saber más sobre el punto de cocción del arroz, las distintas variedades y otras cosas interesantes, te aconsejo que visites esta entrada.
Y recuerda, todas las paellas son arroz, pero todos los arroces no son paella.

Espero que lo prepares y me cuentes como ha salido.

Si quieres saber los arroces made in Valencia que he preparado hasta ahora, pincha en la imagen.

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Qué pases un feliz fin de semana y recuerda que estoy en Facebook para cualquier cosa...

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Arroz Negro (Arròs negre)


Una rareza del recetario de arroces valencianos con un resultado sorprendente por lo delicado a pesar de su aspecto.


El secreto de este arroz como en todos los arroces de pescado o marisco no es otro que un buen caldo de pescado (tenéis la receta del fumé aquí). Ya lo expliqué en otra entrada (esta), que no se puede hacer un buen arroz con agua. Lo siento, el agua es buenísima pero no convierte un arroz en algo sabroso.

Para el arroz negro y también para el arroz a banda, yo hago un caldo de marisco a partir de un fumé, es decir, tengo un fumé hecho con espinas, morralla, puerro..., hago aparte un sofrito de cebolla y tomate, salteo unas gambas arroceras y hecho el fumé que ya tenía, dejo cocer unos 15 minutos y cuelo el caldo con un chino apretando bien las gambas con una maza de mortero para que suelten toda la sustancia. Sale un caldo de pescado para chuparse los dedos.


Una vez tenemos el caldo el resto del arroz es coser y cantar.

Podemos hacer el arroz con calamar, chipirón, sepia, de la pequeñita tierna, gambita pelada..., la cuestión es trocearlo pequeño y dejarlo limpio, quiero decir sin cáscara, partes duras, etc. Todo debe estar listo para degustar.


Ingredientes. (Para 4 personas)

380 g de arroz redondo.
760 ml de caldo de pescado y marisco. (Preparado como os explicaba arriba)
500 g de sepia pequeña y limpia.
4 o 5 sobres de tinta de calamar congelada.
4 dientes de ajo.
Aceite de oliva virgen extra.
Sal.
1 c/s de pimentón de la Vera.

Elaboración.

En una paella echamos un chorro generoso de aceite y sofreímos unos ajos hasta que estén dorados, salteamos la sepia, calamar o lo que hayamos elegido para nuestro arroz y añadimos una cucharada de pimentón, enseguida echamos el arroz y la tinta y sofreímos mezclando todo bien.
En un cazo aparte tendremos el caldo de pescado caliente.
Cuando tenemos el arroz sofrito y bien mezclado con la tinta, incorporaremos el caldo de pescado hirviendo y mantendremos un fuego vivo durante 5 minutos, después bajamos el fuego y dejamos entre 11 y 14 minutos más a fuego muy suave. Retirar del fuego y dejar reposar 5 minutos antes de emplatar.


Listo para degustar con un rico allioli y un vino blanco. (No es opcional)


Trucos, Variantes y Consejos:
  • Imprescindible el allioli (ajoaceite) Yo lo preparo con el turmix, no tengo paciencia para darla a la maza, pero si tenéis algún alma caritativa que os haga el favor...¡Es lo mejor de lo mejor!
  • Si os fijáis, la paella de las fotos de arriba no es la misma que la de las primeras fotos, esta lleva gamba pelada. El arroz negro está igual de rico con gambita, calamar o sepia, es cuestión de gustos. Lo importante es que sea un arroz limpio (sin cáscaras).
  • ¿Arroz bomba o arroz redondo “normal"?
    Yo, si tengo que elegir, me quedo con el bomba, por su virtud de aguantar 2 o 3 minutos de exceso de cocción sin abrirse, necesita 1/2 medida más de agua y 18 o 19 minutos de cocción para estar a punto. El redondo tipo Senia o Bahía ( cualquier arroz, con Denominación de Origen Arroz de Valencia) os quedará perfecto y es tres veces más económico, solo tener en cuenta, que tiene un punto de cocción muy preciso (entre 16 y 17 minutos).  Hay quien piensa que con este tiempo está poco hecho pero os aconsejo que lo probéis así, como dicen los expertos en arroces, y no volveréis al arroz pasado.
  • ¿Cebolla sí, cebolla no? Yo prefiero hacer el sofrito con cebolla y tomate y ponerlo en el fondo de pescado que usaré para hacer el arroz, de esta forma me aprovecho del sabor que deja un buen sofrito sin el inconveniente de que la cebolla me ablande el arroz.
  • Hay quien lo hace con pimiento rojo y verde, a mí no me gusta, pero no es raro verlo.
 Si queréis ver todas las propuestas publicadas hasta ahora para  Arroces Made in Valencia

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¡Qué tengáis un buen fin de semana primaveral y nos vemos el lunes!

Arroz al horno

O el mundialmente conocido Arròs al forn.




Me atrevería a decir que aunque no es ni una décima parte de famoso que la paella, este arroz es el favorito de los valencianos. Conozco quien te dice, con la boca pequeña y mirando hacía atrás asegurándose de que nadie le oye, que no le gusta la paella, pero aún no conozco a nadie que me haya dicho que no le gusta un buen arròs al forn.

Se trata de una receta de aprovechamiento, fijaos si no en los ingredientes, caldo de cocido, garbanzos, patata, costilla, panceta..., nos os parece que se hace con los restos de un cocido? Así es.  Aunque no es imprescindible haber hecho un cocido previamente para hacer arroz al horno, con un buen caldo y unos garbanzos cocidos que podemos tener congelados de un cocido anterior o de bote cocidos y de buena calidad y el resto de ingredientes frescos, será suficiente para que salga riquísimo.

Lo tradicional es hacerlo en cazuela de barro, pero si no tenéis no hay que preocuparse, podemos usar una de hierro fundido que vendría a ser lo más parecido a la cazuela de barro, por la conservación y perfecta distribución del calor, pero hay quien lo hace en una bandeja de horno porque espera mucha gente a comer y le queda fenomenal.

Arroz al horno


Ingredientes
350 de arroz
700 ml de caldo de cocido
300 g de garbanzos cocidos
400 g de costilla de cerdo
200 g de panceta fresca
4 morcillas de cebolla
3 tomates maduros
1 cabeza de ajos
Dos cucharadas de pimentón
Unas hebras de azafrán
Aceite de oliva y sal


Elaboración
Encendemos el horno a 250º con calor abajo y ventilador si tiene.
En la misma cazuela de barro o de hierro que metemos al horno (si lo vamos a hacer en una bandeja u otro utensilio que no podemos poner al fuego o bien tenemos una placa vitrocerámica o inducción, usaremos una sartén apropiada y después traspasaremos todo a la fuente de horno) vamos a ir friendo con un poquito de aceite la carne, tiene que quedar tostadita por todos los lados. Las morcillas las pondremos al final pinchadas con un palillo para que se salga lo menos posible. Lo sacamos y lo reservamos.



En el mismo aceite vamos a freír la cabeza de ajos partida por la mitad, las patatas, que doraremos pero que no es necesario que estén hechas porque luego cocerán con el arroz y el tomate. Salteamos también los garbanzos y vamos retirando todo.
En un cazo ponemos caldo a calentar, siempre un poco más de lo que dice la receta por si hay que añadir un poco.
La variedad Sénia o Bahía, admite el doble de caldo que de arroz, pero si usamos un Bomba hará falta dos medidas y media de caldo por una de arroz.

Tenéis más información sobre el arroz pinchando en esta entrada.

En el mismo aceite, si es necesario añadimos un poquito más, freír las dos cucharadas de pimentón y en seguida, para que no se queme, añadimos el arroz y lo sofreímos.
Colocamos todos los ingredientes encima del arroz de forma más o menos repartida y añadimos el caldo hirviendo. El horno debe estar a 250º.
Si hemos usado una sartén diferente. Volcaremos el arroz en la fuente y repartiremos la carne y las verduras. Desglasamos la sartén con un poco del caldo hirviendo y lo echamos todo sobre la fuente.
Metemos en el horno a 250º durante unos 6 o 7 minutos y luego lo bajamos a 180º para seguir con la cocción del arroz 12 minutos más aproximadamente. Apagamos el horno y dejamos reposar con la puerta entreabierta 5 minutos.


Es un arroz muy festivo, que se suele preparar cuando viene a comer la familia al completo, además aguanta muy bien, por lo que es ideal para estas ocasiones.



¿Habéis probado el arròs al forn? ¿Os gusta?

Todos los meses, el último viernes del mes, tenemos una cita en Arroces Made in Valencia, donde intentaré mostraros los arroces que nos gusta hacer y disfrutar en Valencia. Podéis pinchar en la imagen para ver los arroces que he publicado hasta el momento.

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Feliz fin de semana y hasta el lunes!

Arroz caldoso de pollo (Arroces made in Valencia by Muchomasquecupcakes)

Cuando empecé a escribir este blog o cuaderno de recetas, como me gusta llamarlo, lo único que tenía claro era la intención, compartir con mis amigos y familia las recetas que tanto les gustaban, "la tarta de aquel cumpleaños", "la coca de naranja de aquella merienda", "los muffins que trajiste el otro día a la playa", "la ensalada de la cena del viernes", "los cupcakes esos que haces últimamente" o "el arroz con bogavante que nos hiciste para tu cumple"... Después de un año aún no he conseguido poner por escrito todas esas recetas, no sé si lo conseguiré, no paro de indagar en otros temas y tengo un poco abandonada la cocina clásica, por eso me he propuesto a mí misma un reto, publicar el último viernes de mes una receta del recetario clásico de arroces valencianos. He escogido los arroces por el mismo motivo que abrí este blog, porque quiero compartir las recetas que hacen feliz a la gente de mi alrededor y que estoy segura que harán muy feliz a cualquiera que las cocine y a los afortunados que las coman.


En Valencia somos muy arroceros, no es un mito, es la pura verdad, así pues, muchas de las conversaciones gastronómicas, que inevitablemente surgen cuando te sientas en una mesa con amigos, giran en torno al arroz o a sus muchas formas de cocinarlo y cómo cambian los ingredientes según la casa, los gustos, el pueblo o las costumbres de cada uno. A mí me parece un tema fascinante y en cada conversación aprendo algo que luego pongo en práctica sí o sí.

De estos arroces daré la receta clásica, o la que se acepta mayoritariamente como "La Clásica", aunque si conozco versiones o algún ingrediente que he probado y mejora el arroz (para mí), también os lo contaré.

Voy a empezar por un arroz de esos valencianos valencianos, del que todos nos empeñamos en decir que a nuestra madre es a quien mejor le sale del mundo mundial. El arroz caldoso de pollo.


Es un arroz de cuchara que nos viene ni pintado para estos fríos. Como veréis es la versión caldosa de la paella, pero su elaboración es de menor dificultad ya que, precisamente, la proporción caldo-arroz y el control del "fuego" en la cocción de la paella, son su verdadera complejidad. Pero esto es un tema que me gustaría tratar en otra entrada.


Arroz caldoso de pollo


Ingredientes (para 4 personas)

Medio pollo  (Unos 800 g).
250 g de arroz.
2,250 litros de agua.
150 g de garrofó (Judía ancha plana).
150 g de judía verde ancha.
3 alcachofas (opcional, dependiendo de la temporada).
100 g de tomate rallado.
3 dientes de ajo.
1 cucharada de pimentón dulce.
Aceite de oliva.
Unas hebras de azafrán.
Sal.


Elaboración.

Partimos el pollo en 8 o 10 trozos, lo freímos bien en una olla ancha y no muy alta. Cuando esté frito añadimos el ajo, pelado y fileteado o picado  y sofreímos, el pimentón, unas hebras de azafrán y después el tomate rallado. Dejamos con el fuego bajito que se haga el sofrito.

Añadimos las verduras que tendremos preparadas y limpias, el garrofó previamente cocido (si es del congelado no hace falta), las alcachofas bien limpias de las hojas de fuera y cortadas en cuartos, y la judías verdes cortadas en trocitos de 4 centímetros más o menos. Sofreímos junto al pollo unos minutos.

Incorporamos el agua y dejamos cocer aproximadamente 20 minutos a fuego medio-bajo. Poner a punto de sal.

Echaremos el arroz, teniendo en cuenta que nos queden 1,5 litros de caldo. Cocer el arroz a fuego moderado durante 16 o 18 minutos. Servir inmediatamente.

Algún consejo.
  • El pollo debe quedar bien dorado por todos lados. Es el secreto para que el caldo tenga ese sabor particular.
  • Si ponemos alcachofas y son tiernas, yo prefiero freírlas con el pollo y luego retirarlas. No las dejo cocer para hacer el caldo, las añado junto al arroz y solo cuecen esos 16 o 18 minutos. De esa forma quedan en su punto y no se deshacen.
  • Se suele usar un azafrán al que añaden un poco de colorante alimentario para dar ese colorcito tan característico.
  • En algunos lugares es típico ponerle también pimiento rojo. Se fríe, se retira y en ese aceite se fríe el pollo y se continúa igual. Añadimos el pimiento al arroz 5 minutos antes de terminar la cocción.
  • Puedes leer algunos consejos sobre las diferentes variedades de arroz aquí.

Y a vosotros ¿os gusta el arroz? ¿Cual es vuestro favorito?

Un beso y feliz fin de semana!




Risotto de rebollones y pato

Estamos en época de setas, antes de que nos quedemos sin ellas hasta el año que viene y la Navidad lo inunde todo con sus dulces y sus platos de etiqueta, quiero dejaros una propuesta de arroz con rebollones y pato en confit que es un delicia para estos días de frío.


Ingredientes para 4 raciones

360 gr de arroz (especial para risotto)
1 litro y medio de caldo de pollo
150 ml de vino blanco seco
1 muslo de pato confitado
Un poco de la grasa del confit
8 rebollones (dependiendo del tamaño y del gusto de cada uno)
60 gr de parmesano en polvo
Unas hebras de azafrán
sal y pimienta

Elaboración
Ponemos el caldo a calentar y el vino en recipientes distintos.
Deshuesamos el muslo de pato en confit, le quitamos la piel y hacemos tiritas.
Lavar las setas. Con un pincel le quitamos toda la posible tierra y con un hilito de agua las lavamos. Secar con papel y trocear. Dejaremos cuatro trozos más grandes para poner sobre el risotto en la presentación.
Calentar en el cazo donde vamos a hacer el arroz, un poco de grasa del confit. Echar las setas y saltear. Incorporar el pato.
Tostar una hebras de azafrán y añadir.
Incorporar el arroz.
Lo suyo es usar una variedad  de arroz italiano tipo Vialone Nano o Carnaroli que son arroces más resistentes a la cocción con una buena absorción de los líquidos y baja pérdida del almidón.
Aunque el hecho de no tener a mano estas variedades no os debe privar de la satisfacción de comer un risotto. Esta vez he usado un arroz Bomba y queda muy bien, suelto pero a la vez cremoso y con el corazón al dente, pero tendréis que estar muy pendientes de sacarlo y servirlo rápidamente con los comensales en la mesa esperándolo.

Técnica para hacer el risotto.

Cuando tenemos la base del arroz bien sofrita, echamos el vino que tiene que estar en ebullición y dejamos que el arroz lo absorba .
Incorporaremos el caldo poco a poco y siempre en ebullición para no romper la cocción del arroz.
Tenemos que ir jugando con la adición del caldo de forma que no ahoguemos el arroz con mucho caldo pero no se quede seco en ningún momento. Iremos moviendo y añadiendo caldo para que quede suelto y cremoso hasta que el arroz esté en su punto (unos 18 minutos).
Justo en ese momento añadimos el Parmesano y removemos.

Servimos nuestro arroz acompañado de una seta que habremos hecho a la plancha y mantendremos caliente hasta el momento de servir.



Si os gusta el arroz, podéis probar con el arroz con bogavante o el del señoret, uno meloso y otro seco que son igualmente deliciosos.

Hasta la semana que viene.

Arroz del "Senyoret"


Adoro el arroz.
Adoro las paellas, sobre todo las de marisco.
Adoro que me lo pongan fácil.
Por eso y por mucho más;
Adoro el arroz del "senyoret".

Arroz del señorito, arroz ciego, arroz limpio, arroz pelado, todo se refiere a lo mismo, un arroz donde los ingredientes utilizados para su elaboración, llegan al plato sin cáscara o hueso, facilitando así la tarea del comensal. Puede ser de pescado o de carne, aunque lo más habitual es el de marisco y sin duda, mi favorito.

De rape, clòtxinas, gambas y calamar.


 Ingredientes para 4 personas

400 gr de arroz
250 gr de rape limpio
300 gr de calamar limpio
400 gr de gamba pelada
1 kg de clòtxinas
2 tomates
1 cebolla mediana
200 gr de pimiento (es opcional, con el sabor de la ñora es suficiente. Yo le pongo porque soy una fanática del pimiento)
4 dientes de ajo
3 ñoras
1, 2 litros de caldo de pescado y marisco
Azafrán
Sal
Aceite de oliva 

Elaboración

Pelar las gambas, reservar las colas y y saltear las cáscaras a fuego vivo en una paella con un buen chorro de aceite de oliva, hasta que estén doradas. Sacar de la paella y añadir al caldo de pescado, que tendremos caliente en todo momento.
Saltear las colas en este aceite, junto con el rape a trocitos pequeños y los calamares cortados en aros o en trozos. Retirar y reservar.
En un cazo, abrir al vapor las clòtxinas. Retirar las cáscaras y reservar las mollas. El caldo que sueltan, lo incorporamos también al caldo.
Saltear en la paella, la cebolla y el pimiento (si le ponemos), junto con los dientes de ajo, picados muy finos, hasta que la cebolla esté transparente. Añadir las ñoras, que habremos puesto a remojo y habremos rascado la carne.  Rehogar unos segundos y añadir el tomate rallado y sin semillas. Sofreír todo durante 10 minutos a fuego muy suave y removiendo frecuentemente para que no se agarre.
Incorporar el arroz y saltear unos minutos, añadir unas hebras de azafrán y agregar el caldo de pescado (doble volumen de caldo, que de arroz), que habremos pasado por el chino y estará hirviendo.
Poner a punto de sal. Dejamos cocer a fuego vivo durante 5 minutos y después a fuego suave doce minutos más. 
Mantendremos el caldo caliente, por si hay que añadir algo más.
Un par de minutos antes de apagar el arroz, añadiremos el rape, las clòtxinas, las gambas y el calamar, repartiendo por la superficie de la paella.



Tenéis una entrada de arroz con bogavante aquí en la que os expliqué, a mi manera, el tema del punto del arroz, cantidad de caldo y tipo de arroz a utilizar, según el tipo de acabado, seco, caldoso o meloso y  el tipo de paella o caldero a usar, que puede ser perfectamente aplicable a este caso.

Estoy preparando una iniciativa, en la que el arroz será absoluto protagonista, ya os iré contando....

Hasta el próximo domingo, que vuelvo con otro heladito, aunque si te has perdido el helado de romero, te recomiendo que le eches un vistazo. 

Besos a tod@s.




Calabacines rellenos

Calabacines rellenos de pollo con arroces exóticos y salsa de soja

Ya sé que lo hago mal. Lo de no tener una programación semanal de lo que vamos a comer en casa. Las ventajas de organizar el menú son muchas, alimentación más variada, organización de la compra, rentabilizamos al máximo la despensa y el trabajo dentro de la cocina... Lo sé, lo sé... Pero no. Yo funciono por impulsos y a lo sumo, si no voy a estar a la hora de comer, organizo el menú, el día de antes.
Normalmente, el menú del día se organiza así:
-¿Qué te apetece comer hoy?
Contestación de mi marido,
-Lo que tú quieras. Si eso, haz un arroz a la cubana.  (Creo que piensa, que se hace solo).
O viene mi hijo,
-mamáááá, ¿Hoy cenamos pizza? Y se oye a la pequeña por el fondo...
-¡Pizza!,¡pizza!, ¡pizza!
Casi siempre reacciono y digo ¡No!, a todos esos cantos de sirena. Me pongo a pensar algo, abro la nevera y enseguida me inspiro. Otros días, los que no trabajo, de buena mañana, me bajo al super y subo con un montón de ideas, y las bolsas llenas.
El otro día, subí con unos calabacines redonditos, que los vi geniales para rellenar, no sabía ni de qué, ni cómo, pero los compré igualmente. Cuando fui a prepararlos abrí la nevera, luego la despensa, y voilà, calabacines rellenos de pollo y arroces exóticos con salsa de soja.  Muy ricos, por cierto.
A esto, algunos, le llaman, improvisar. Yo le llamo, inspiración. Cada uno que le llame como quiera. Os dejo la receta, por si os queréis organizar para hacerla, o con un poco de inspiración, los podéis rellenar de lo que más os guste.


Ingredientes
4 calabacines luna
1 cebolla picada
250 gr de pollo deshuesado
150 gr de arroces varios (Basmati, salvaje y rojo)
En Mercadona  tienen una mezcla parecida, en un paquete  "Especial ensaladas y guarniciones"
2 anises estrellados
2 cuchara sopera de pasas
1 cuchara de café de curry en polvo
4 cucharas de postre de salsa de soja
Aceite de oliva
sal
1 c/s de arroz salvaje para la guarnición.

Cocer los arroces en agua hirviendo con sal y 2 anises estrellados, hasta que estén al punto. Escurrir el agua, retirar los anises y reservar el arroz.
Hacer un corte a los calabacines por la parte superior, por donde los vamos a rellenar pero sin abrirlos del todo. Poner los calabacines en el microondas a media potencia durante 6 u 8 minutos, según los calabacines que hayamos metido. Pasado este tiempo miramos si han empezado a ablandar, si necesitan un poco más, los volvemos a meter el tiempo que consideremos que le falta. Hay que tener en cuenta que tienen que quedar tiernos pero firmes para que no se desmoronen.
Cuando los tenemos a punto, les cortamos la tapa y esperamos a que se enfríen un poco. Los vaciamos de semillas con un sacabolas o una cucharita pequeña y los dejamos bocabajo sobre un papel de cocina, para que tiren toda el agua.
En una sartén vamos preparando el relleno.
Sofreímos la cebolla picada en un poco de aceite durante unos minutos.
Añadimos el pollo que habremos picado muy pequeñito con un cuchillo bien afilado. Salteamos.
Añadimos las pasas y el curry.
Si se ha quedado muy seco, añadimos un poco de aceite antes de incorporar los arroces que teníamos reservados. Saltear todo hasta que esté bien mezclado.
Añadir la salsa de soja, saltear y retirar del fuego. Comprobamos el punto de sal en este momento, pues la salsa de soja, según marcas, puede salar bastante.
Rellenar con esta mezcla los calabacines y ponerles la tapa. 


Cuando se vayan a servir los metemos en el microondas 4 o 5 minutos más.
Lo mejor es que el calabacín quede al dente. Si empieza a soltar mucha agua, se abrirán y perderán la gracia. 
Justo antes de  servir, calentamos aceite como si fuésemos a freír huevos y cuando esté caliente pero no humeante, echamos el arroz salvaje y en cuanto sube a la superficie sacamos a escurrir en un papel absorbente. 
Servimos los calabacines al centro de un plato un poco hondo y el crujiente de arroz, por alrededor. Para comerlo, lo mejor es retirar la tapa y que cada comensal corte todo en trocitos y lo mezcle para saborear juntas, las diferentes texturas del plato.
Nota: Si no tenemos microondas, por el motivo que sea, (yo no pregunto) podemos hacerlos igual en el horno. El tiempo de elaboración será superior y lo mejor sería hacerlos dentro de una bolsa de estas que van al horno, para que se hiciesen con su propio vapor. 


Arroz con bogavante



La receta del arroz con bogavante me la han pedido muchas veces y la he preparado para amigos en muchas ocasiones. No conozco a nadie al que no le guste (aunque eso no quiere decir que no los haya).  Casi siempre se prepara para agasajar a algún invitado o para celebrar algo en casa, eso nos da una idea de que se considera algo suculento y especial y ciertamente lo es, aunque si no queremos que sea una pequeña decepción, conviene  hacerla algún día para experimentar y “pillarle el punto” o bien leerte esta entrada y no saltarte ningún punto cuando hagas la receta porque todos son importantes.
Esta entrada se la dedico a Mercedes, una excompañera de trabajo, aficionada a la buena cocina y a cocinar. ¡Cuánto echo de menos tu interesante conversación y tu humanidad! Nos veremos pronto. 

El arroz con bogavante es una receta bastante fácil, para lo resultona que es,  pero hay que tener en cuenta algunas cosillas. Sé que Mercedes me ha pedido la receta para aclarar estas cosillas…
Le he quitado la goma de las pinzas para las fotos, pobrecillo. No conviene que os encariñéis con él.

Primera cosilla: El bogavante tiene que estar vivo cuando vamos a cocinarlo. Eso descarta a los congelados. No digo que no se pueda hacer con congelados, el resultado será bueno, pero no tendrá nada que ver con el de “aquel restaurante de un pueblo pesquero de la costa de Alicante…” que nos comimos una vez.
Si nos es imposible vencer los prejuicios de matar un bogavante…, nos lo matan en la pescadería justo antes de ir a cocinarlo y punto. Hay que saber que habremos perdido los jugos que se quedarán en la tabla de la pescadería y que son importantes, pero bueno, podremos dormir tranquilos.
Si nos animamos a hacerlo como Dios manda, vamos metiendo el bogavante en la nevera media horita y así estará adormecido pero vivo y mientras nos ponemos una aria, aconsejo "La mama morta" de la opera "Andrea Chenier".
 Pasada la media hora sacamos el bogavante y lo llevamos encima de una tabla limpia boca arriba, separamos las pinzas del cuerpo y reservamos.Separamos la cabeza del cuerpo con un cuchillo.
 Ponemos la punta de un buen cuchillo o hacha donde empieza la cabeza  del bogavante y le asestamos un golpe limpio en dirección a las pinzas.

Queremos que el cuerpo se quede entero para partirlo en anillas. Separamos  las pinzas y las golpeamos con la base del cuchillo, no queremos partirlas, solo que se abran un poco para facilitar la cosa a los comensales. Importarte, a las pinzas no se le quitan las gomas que llevan hasta que no se muevan, que muerden. Jajaja…  El cuerpo lo cortamos por las anillas que tiene el caparazón, en cuatro, o tres si no es muy grande.  No se lava ni nada por el estilo y lo dejamos en la tabla con todos los jugos que habrán salido al cortarlo, esperando a ser utilizado en breve.

Segunda cosilla:
El bogavante lo compraremos gallego o canadiense según nuestra economía, pero hay que tener en cuenta que el gallego es el más apreciado por los expertos por su  carne blanca, compacta, dulce y perfumada. Para diferenciarlos hay que decir que la coloración ocre de la parte baja del abdomen se extiende más en el canadiense que en el gallego, además de los tonos azulados del color del cuerpo, característicos del bogavante  gallego.
También encontraremos piezas capturadas en Gran Bretaña, que son de la misma especie que los gallegos y que se comercializan cuando no tenemos gallego,  que es casi todo el año, pues solo se abre la veda para capturarlos dos meses en verano.
Dicho esto, podemos hacer un buen arroz con un bogavante canadiense vivo, lo digo por vuestra tranquilidad. 

Tercera cosilla:
Aunque el bogavante aporta un sabor estupendo al arroz, necesitaremos un buen fume  (o un Aneto y que no se os olvide tirar el envase al fondo de la basura para que nadie lo vea).
No se puede hacer con agua!,  Lo digo por la chica de la pescadería que le daba la receta a una clienta delante de mi, que me dieron ganas de meterme en la conversación, pero como no soy de esas, la pobre mujer compró un bogavante y se fue a hacer su arroz con agua y no me quiero imaginar la decepción que se llevó.

Cuarta cosilla:
Utilizaremos para hacer el arroz, un caldero de hierro, si lo queremos caldoso o meloso (yo siempre prefiero este) y una paella si es seco. He oído por ahí, en cazuela de barro, no lo aconsejo por la facultad que tiene de conservar el calor, el barro, lo que provoca un exceso de cocción del arroz. Y ya está.

Quinta cosilla: (y no me pongo más pesada)
¿Arroz bomba o arroz redondo “normal”? Del vaporizado y otras cosas raras no hablamos.
Yo, si tengo que elegir, ya que he dicho que como más me gusta el arroz con bogavante es meloso, me quedo con el bomba, por su virtud de aguantar 2 o 3 minutos de exceso de cocción sin abrirse, que pueden ser muy importantes, si tenemos invitados, para no comerse el arroz pasado, cosa imperdonable para mí. Necesita unos 18 minutos de cocción para estar a punto y un poquito más de caldo.
 Cualquier arroz, con Denominación de Origen Arroz de Valencia, quedará perfecto y es tres veces más económico, solo tener en cuenta, que tiene un punto de cocción muy preciso (entre 16 y 17 minutos) y que hay que estar en la mesa esperándolo.

Ahora sí,

Arroz con Bogavante

Ingredientes para cuatro personas:
·         320 g de arroz
·         2 bogavantes si son de menos de 1 kg (que es lo normal)
·         2 tomates medianos
·         Medio pimiento verde pequeño
·         Medio pimiento rojo pequeño
·         ½ cebolla
·         2 dientes de ajo
·         1 l de caldo de marisco
·         Azafrán
·         Aceite de oliva virgen extra
·         Sal
  
 

     Elaboración

1      Sofreír los dientes de ajo, la cebolla y los pimientos, todo picado muy fino, en un caldero o cazuela ancha y baja con un poco de aceite, manteniéndolo a fuego suave y removiendo de vez en cuando hasta que se dore la cebolla.
2.    Añadir los tomates, pelados, sin pepitas y picados muy finos, y rehogar 10 minutos más a fuego lento.
3.   Mientras vamos cortando el bogavante y lo unimos al guiso junto con el líquido que ha soltado. Sazonamos y salteamos 1 minuto a fuego vivo antes de retirar los trozos de bogavante, que cambiará de color radicalmente.
4.  Condimentamos con unas hebras de azafrán y unimos el arroz rehogando un minuto más. Agregamos el caldo de marisco hirviendo (dos medidas y media de caldo por cada medida de arroz). Subir el fuego hasta romper el hervor, ajustar el punto de sal y cocer a fuego suave alrededor de diez minutos, moviendo la cazuela de vez en cuando.
5.    Incorporar de nuevo el bogavante, ajustar el punto de sal y mantener la cocción al menos durante 6 minutos más, añadiendo algo de caldo si es necesario.
6.     Servir inmediatamente.
Me ha quedado un poco largo pero el tema lo merece.

Hasta la próxima entrada.
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