Sablée al chocolate con Frutos Rojos


Esta receta es un dos por uno en los básicos de cocina, por una parte la sablée, en este caso de chocolate y por otra la ganache de chocolate. Ambas recetas son un seguro de vida a la hora de preparar un postre sin muchas complicaciones, pero muy versátil y de un resultado elegante y potente que hará que vuestros comensales se derritan de placer. La combinación con los frutos rojos ya es para que no se olviden nunca de ti.


A veces nos complicamos la vida haciendo tartas de tres pisos con pilares, dos o tres cremas de relleno diferente, cubierta de fondant, adornos modelados, purpurinas, etc... que más alimentan nuestro ego que a nuestros invitados y no nos paramos a pensar que hay cosas sencillas que se disfrutan mucho más que esas obras de ingeniería.

Esta tarta es una de esas delicias de sobremesa, para acompañar de un café, casi una tarta de adultos, aunque os aseguro que a la mayoría de los niños les encantará.
 
Vamos allá.


Sablée al Chocolate con Frutos Rojos.

Ingredientes para la Pasta sablée al chocolate (Para un molde grande de unos 28 cm)

250 g de harina floja.
1 cucharada sopera colmada de cacao puro en polvo
1 pizca de sal
100 g de azúcar glas
200 g de mantequilla muy fría.
2 yemas de huevo
1 cucharada sopera de agua helada

Ingredientes para la Ganache de Chocolate Negro

300 g de chocolate negro
200 ml de nata líquida
3 yemas de huevo
40 g de mantequilla

Ingredientes para el relleno de frutos rojos

250 g de frutos rojos variados (reservaremos unos cuantos para adornar)
2 cucharadas soperas colmadas de azúcar
1/2 cucharadita de vinagre

Elaboración de la masa sablée

Cortamos la mantequilla en trocitos pequeños, junto con la harina, el cacao, el azúcar y la sal, vamos a ir mezclándolos hasta que tengamos la masa como si fuese tierra. (Me gusta mezclarlo con una cuchara de madera para no transferir calor de mis manos a la masa).
Batimos las dos yemas junto a la cucharada de agua helada y añadimos a la masa, mezclamos hasta obtener una masa pegajosa. 
Ponemos sobre plástico film la masa y hacemos un rulo para que repose un par de horas en frigorífico.

El secreto de una sablée crujiente y quebradiza es que los ingredientes estén muy fríos y no trabajar la masa que además dejaremos reposar dos horas en el frigorífico. Con todo esto conseguimos no despertar el gluten de la harina, que la masa no se vuelva elástica y gomosa y conserve una textura quebradiza que se deshace en la boca.

Empezamos con la preparación de las frutas que podrán ser frescas o congeladas. Las ponemos a cocer con un par de cucharadas de azúcar. Si son frescas, además con una cucharada de agua. Nos habremos reservado las frutas que más nos gusten para adornar el pastel. Cocemos cinco minutos, escurrimos en un colador y dejamos enfriar.

Transcurrido el reposo, extendemos la masa con ayuda de papel de cocina para que no se nos pegue al rodillo o cortáis lonchas con la masa y vamos colocándolas muy juntitas sobre el molde para cubrir todo el fondo. Este es el método que utilizo yo, se lo vi hacer a Jamie Oliver y lo encuentro muy práctico para extender este tipo de masas.


Una vez cubierto el molde lo acoplamos bien y pinchamos el fondo. Volvemos a meter en el frigo mientras encendemos el horno y se va calentando a 180º, calor arriba y abajo o ventilador.


Cubrimos con legumbres o bolas cerámicas de cocción para que la masa no suba o se hagan burbujas e introducimos en el horno durante quince minutos primero. Quitamos las legumbres y metemos otra vez al horno 10 o 15 minutos más hasta que esté completamente hecha. Ya no vamos a hornear más con el relleno por esto la masa debe estar cocida.

Dejamos enfriar sobre una rejilla.

Cuando esté fría pondremos en el fondo los frutos rojos.

Elaboración de la ganache.

Calentamos la nata y echamos el chocolate, moviendo hasta que se deshaga por completo. Incorporar la mantequilla y las yemas de huevo y ligar con una varilla hasta que esté todo integrado.


Verter la ganache sobre los frutos rojos y dejar enfriar en el frigorífico. Le ponemos unos frutos rojos sobre la ganache a nuestro gusto.


Espero que comprobéis lo buena que está.

Nos vemos la próxima semana ¡En primavera!


Magdalenas de Chocolate con Mister Corn

Creo que no hay nada más resultón, sencillo y rápido de preparar que unas magdalenas de chocolate.
No hace falta ni siquiera batidora.  Y el resultado es espectacular, están muy muy buenas!


Estas magdalenas son el resultado de un experimento que ha salido bien, ¡Muy Bien!, dirían mis hijos.

Viernes, 16:00 horas.
- ¡Mamá... hacemos galletas?! dice mi hijo, que no entiende que es mi día libre y pretendo hacerme una siesta.
- Estas, estas, estas mamá! dice mi hija, que viene con un libro en la mano que andaba yo ojeando y me había dejado por algún sitio a su alcance.
-Sí esas mamá, las que dice Valeria! dice él.
Vienen los dos señalándome unas magdalenas de chocolate con cacahuetes.
-Eso no son galletas, son muffins.
-No mamá, son magdalenas, sentencia la pequeña que como no sabe leer aún, es la única que llama las cosas por su nombre.

Examino brevemente los ingredientes y veo que no tengo cacahuetes pero como tenía nueces pecanas pensaba cambiarlos por estas, pero al ir a sacar el chocolate veo entre otras, una tableta de chocolate Valor con Mister Corn, que había comprado porque no me resisto a comprar prácticamente cualquier chocolate que sale al mercado. Automáticamente pensé en usarlo para la receta y la verdad que fue un acierto.

Os dejo la receta que está adaptada del libro Postres (ediciones Tikal)

Muffins de chocolate con Mister Corn

Ingredientes (Para unas diez magdalenas)
125 g de chocolate con leche Valor con Mister Corn*
180 g de harina
3 cucharadas de cacao puro en polvo
15 g de levadura química en polvo (tipo Royal)
Dos pellizcos de canela
Un pellizco de jengibre en polvo.
100 g de azúcar moreno
1 huevo
250 ml de leche
80 ml de aceite de girasol
una pizca de sal
* Podemos sustituir el chocolate Valor con Mister Corn por 125 g de chocolate con leche y añadir 30 g de kikos, yo os aconsejo los Mister Corn porque son crujientes pero tiernos pero vamos que si conocéis otros que os gusten, adelante!

Elaboración

Precalentamos el horno a 200º con calor arriba y abajo o ventilador.
Se trocea el chocolate con un cuchillo o con una procesadora de alimentos. No hay que picarlo muy pequeño, se tienen que notar los kikos.
Se mezcla con la harina, el cacao, la sal, la canela, el jengibre y la levadura y se reserva.
Batimos el azúcar con el huevo, el aceite y la leche. No hace falta batidora, se mezcla bien con unas varillas y listo.
Juntamos los ingredientes secos con los húmedos y mezclamos.
Preparamos los papelitos de magdalenas en el  molde y rellenamos hasta 3/4 de su capacidad. La mezcla queda bastante líquida, por lo que es mejor que os hagáis con algún cucharón o cuchara de helados para ponerlo en los moldes y no acabar con churretones por todos lados...
Meter en el horno y a los diez minutos bajar el horno a 170º y seguir con la cocción diez minutos más. Comprobamos que estén hechos con la técnica del palillo, sacamos y dejamos enfriar en el molde cinco minutos, antes de pasarlos a una rejilla para que terminen de enfriar.


Podéis llamarlos muffins o magdalenas, no cambia el sabor...

¡Feliz lunes!




Pan de molde rústico (Tierno y Resistente)



¿Os gusta el pan de molde con sabor a pan, al que puedes poner un filete o un huevo frito, patatas panaderas o pimientos fritos, incluso salsa y aguantan, absorbe los sabores pero no se deshace y encima está tierno y sabroso?

¡Qué pregunta más larga!

Los que habéis contestado que sí, seguid leyendo. Los que habéis contestado que no, ¡qué raritos sois!

Ya os habréis imaginado que si pregunto ésto es porque he encontrado la receta perfecta para hacer un pan así, yo le llamo pan de molde rústico.


Yo siempre había pensado en el pan de molde del tipo "enriquecido", con leche, mantequilla y un poco de azúcar, pero este pan de molde es un pan, pan. Agua, harina, levadura,  sal y ya está. Bueno ya está... en la receta original, pero yo añadí unas semillas crujientes, aunque pequé de discreta por no pasarme y la verdad es que admitía un poco más de cantidad.

A lo que iba, os dejo la receta, que cómo no, es del maestro, Ibán Yarza. Os cuento mi experiencia al prepararla por si os puede aportar algo y bajo os pongo el enlace con el vídeo del programa de Robin Food donde lo prepararon.

Pan de molde rústico


Ingredientes

Para el prefermento (lo hacemos el día anterior, sencillísimo y más rápido imposible)
300 g de harina de fuerza (de la que venden en el súper)
180 ml de agua
3 g de levadura fresca o 1/3 si es seca (liofilizada)
Para la masa
El prefermento que teníamos en la nevera
525 g de harina de fuerza
265 ml de agua
14 g de sal
20 g de levadura fresca de panadero o 1/3 si es seca (liofilizada)
3 o 4 cucharadas de semillas a nuestro gusto. Yo le puse un combinado de semillas de lino, girasol y calabaza con arándano rojo seco, almendras y miel. (Lo encontré en la sección de dietéticos del Corte Inglés)

Elaboración

El día anterior hacemos el prefermento, echamos la harina en un cuenco y deshacemos la levadura, añadimos el agua y mezclamos todo bien, no hace falta amasar, con que esté todo incorporado y no quede harina suelta, suficiente. Lo tapamos bien con un film y lo metemos en la nevera un día entero.

Para hacer la masa ponemos el prefermento a trocitos en un cuenco grande, añadimos la harina y las semillas con la levadura deshecha con la mano. Echamos el agua a 40º, importante para reanimar la fermentación porque el prefermento está muy frío.
Mezclamos en el cuenco y cuando esté más o menos la harina incorporada lo echamos sobre la encimera limpia y empezamos a amasar. Amasamos durante unos 10 minutos.

Yo suelo hacer las masas con la Thermomix, es cómodo, limpio y rápido, pero esta vez quería comprobar si amasar es tan tedioso como yo pensaba y ¡PARA NADA! He descubierto que no se ensucia tanto, no hace falta sudar y además relaja.

Tras el amasado dejamos que la masa se relaje durante 15 minutos tapada con un trapo.

Amasamos muy levemente para desgasificar la masa y dividimos la masa  para formar  cuatro bolas.

En dos moldes rectangulares, los míos no eran iguales, uno era más largo que otro, por lo que hice dos bolas más pequeñas y otras dos un poco más grandes, los engrasé con mantequilla y les esparcí un poco de semillas, luego  pincelé con mantequilla las bolas de masa y les puse un poco de semillas más. Coloca las bolas como veis en la fotos y las dejas fermentar tapadas durante una hora y cuarto.

A la izquierda, antes de la fermentación. A la derecha fermentada, antes de meter en el horno.

Hay que ir controlando la fermentación a partir de la hora, pues dependerá del calor del ambiente.
15 o 20 minutos antes de terminar la fermentación encendemos el horno con calor arriba y abajo a 220º.

Metemos nuestro moldes en el horno durante 20 o 25 minutos. Yo puse la bandeja a media altura y no saqué el pan para que se dorase por los lados.

Cuando sacamos el pan del horno lo dejamos unos minutos en el molde y luego lo dejamos enfriar sobre una rejilla.

Sé que es difícil, pero aguantáos las ganas de empezar a comerlo caliente, dejad que se enfríe y será más fácil cortarlo. Está buenísimo también en tostadas con algo dulce.

Pinchad aquí si queréis ver el  fantástico vídeo de Ibán Yarza con David de Jorge en Robin Food.


Aquí veis el pan con pimientos fritos y huevo frito en el mismo aceite. También hicimos hamburguesas con todo y el pan aguanta perfecto.


Nos vemos la próxima semana.



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